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| Ciudad de La Plata, Argentina
Cultura y Educación
LRA 36 Radio Arcángel San Gabriel
La voz argentina desde el Continente Blanco
Un especialista en radiodifusión explicó a APM cómo se trabaja en la emisora más austral del mundo, desde donde se difunden, de un modo peculiar, las tradiciones y la idiosincrasia nacional. Trasmitiendo desde la Antártida.
LRA 36 Radio Arcángel San Gabriel desde la Antártida.
Foto: Archivo
Por Margarita Torres | De la Redacción de APM
31|12|2008
El hombre, en eterna búsqueda, ha incursionado en todos los rincones del planeta: una extensión que depara experiencias inimaginables. Insondables y ríspidos horizontes minerales; profundos océanos que albergan un mundo casi inexplorado; interminables llanuras e impenetrables desiertos. Pero el territorio antártico, llamado “el continente blanco”, sigue siendo un misterio helado al que cada vez más se lanzan a la aventura de conocer.

A pesar del avance de la ciencia y la técnica, la Antártida, declarada como Patrimonio Natural Mundial, sigue siendo el territorio más desconocido y la mayor reserva mundial de agua dulce de la tierra. Por su singularidad única, resulta un polo de interés permanente para científicos de todos los países, porque constituye un ámbito más que propicio para indagar en los procesos y fenómenos naturales.

Esta inmensa geografía blanca, se encuentra a más de mil kilómetros del extremo meridional sudamericano, a dos mil trescientos kilómetros de Australia y a tres mil seiscientos kilómetros de África y resulta el sitio más adecuado para la observación de los cambios climáticos, razón por la cual, en 1991 se firmó el Protocolo de Madrid, que hizo de la Antártida un Continente para la Ciencia, dictando normas para la protección de su medio ambiente.

Por este tratado, todas las naciones se comprometieron a regular sus actividades en la zona, asegurando una previa evaluación de las mismas, sujetas a procedimientos de monitoreo e información hacia los demás países, a fin de asegurar la minimización de cualquier tipo de impacto ambiental.

Antes, en 1959, doce países (aunque actualmente lo integran 43), firmaron el Tratado Antártico, que estableció programas internacionales de investigación y planteó pautas para regular las relaciones entre los estados firmantes en las materias relacionadas con la Antártida.

Los firmantes iniciales fueron Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Sudáfrica, Rusia, Gran Bretaña, Irlanda del Norte y Estados Unidos, aunque dejó previsto el ingreso de cualquier miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), u otro estado invitado por los países firmantes.

Pero la investigación científica no es la única actividad desarrollada en la Antártida. El hombre, rodeado por la inmensidad, prácticamente aislado de la civilización, quiso hacer oír su voz desde ese rincón del mundo. Así nació la radiodifusión argentina en la Antártida que hoy cuenta con una emisora oficial: LRA 36 Radio Arcángel San Gabriel.

Esta radio, que inició sus transmisiones hace más de 24 años, está ubicada a los 63º 23’ de latitud sur y 56º 59’ de longitud oeste, en la Bahía Esperanza, extremo norte de la Península Antártica. Vivir en esa adversa geografía no es tarea sencilla, ya que se han llegado a registrar sensaciones térmicas de 60 grados bajo cero y vientos que han superado los 250 kilómetros por hora.

La primera experiencia radial se concretó en la Nochebuena de 1978, ocasión en la que se emitieron villancicos y la misa de gallo ofrecida por el capellán de la Base Esperanza. Esa transmisión fue captada por las estaciones antárticas argentinas y extranjeras con una buena calidad de recepción. A partir de entonces la actividad se intensificó hasta que, el 20 de octubre de 1979, se realizó la primera transmisión oficial en la frecuencia de 6030 kilohertz.

El programa “La Rosa de Tokio” que se emite los sábados de 23 a 24 horas por AM 1270, Radio Provincia de Buenos Aires, de Argentina, le dedicó recientemente un espacio a LRA 36 Emisora Arcángel San Gabriel, con el propósito de conocer cómo es hacer radio en el Polo Sur y cómo, quienes integran actualmente el equipo de trabajo, sobrellevan la vida en el lugar y, a pesar de las hostilidades climáticas y la escasez de recursos, mantienen la pasión por la comunicación.

“La Rosa de Tokio” es un programa de DX y comunicaciones, conducido por Omar José Somma y Juan Manuel Natale, con la colaboración de Arnaldo Slaen y Margarita Torres, que se produce en los estudios de la emisora pública de LS11 Radio Provincia de Buenos Aires.

La temática que se desarrolla cada sábado, consiste en la investigación y análisis de la situación radiofónica en un determinado país. En ese marco, se revisa su historia, su actualidad política y social, con especial énfasis en su realidad radiofónica.

Consultado por APM, Arnaldo Slaen admitió su particular interés por el estudio de la historia y la actualidad de la Antártida, en materia de comunicaciones y señaló que comenzó a escuchar a LRA 36 “a principios de los ´80”, momento en que “la emisora entraba con calidad en la onda corta”.

“Estamos hablando de una época de excelente calidad en las condiciones de propagación y considerando las mismas y la ubicación de la Base Esperanza, la recepción de la señal de LRA 36 tanto en nuestro país como en otras partes de Sudamérica era excepcional, con lo cual, cualquier interesado en escuchar emisoras distantes, podía sintonizar la señal del continente blanco de una manera impecable”, agregó el especialista.

Slaen reconoció que “siempre es muy interesante, para los que amamos la radio como fenómeno general, escuchar emisoras muy distantes y pensar que esas voces salen en vivo y llegan a nuestros oídos desde las lejanas tierras de la Antártida, tiene un significado muy especial”.

Asimismo, destacó que “siempre le escribí a la emisora enviándole los informes de recepción y los mismos eran tenidos en cuenta, no sólo para hacer ajustes técnicos, sino que se los consideraba un nexo entre los oyentes y la estación. Siempre han tenido excelente respuesta por parte del personal de la emisora, por eso la calidez que venía del continente antártico, estaba muy vinculada con lo que hacía la gente de la radio”.

El entrevistado destacó la buena calidad de los contenidos de la programación de LRA 36, que siempre “pone énfasis en lo nuestro, en lo argentino, mucho folklore, comentarios acerca de generalidades y particularidades del continente blanco, voces cálidas y un trato muy cordial dispensado a los oyentes”.

“LRA 36 llegaba a casi todos los rincones del mundo, era la voz de la Antártida por excelencia y al día de hoy, cuando las condiciones de propagación son muy distintas a las que disfrutábamos en los ´80, y cuando el equipamiento técnico de la radio parece haber recibido algunos cachetazos producto del paso del tiempo y los problemas económicos y financieros que tienen todas las emisoras que dependen del gobierno nacional, sigue siendo escuchada en grandes partes del mundo y el trato sigue siendo maravilloso”, explicó Slaen.

En tanto, lamentó la falta de recursos que muchas veces padecen las emisoras oficiales, en particular la más austral del mundo: “estoy al lado de la radio pública, creo mucho en ella y en el Estado y creo que se comete un error al no darle el lugar que esa radio merece, ya como emisora pública y como emisora emblemática y cabecera de playa de la presencia protagónica de Argentina en la Antártida”, afirmó.

Slaen advirtió que “ningún gobierno puede soslayar” la importancia de la emisora argentina en la Antártida “como presencia de paz”, y recordó que “parte del mismo territorio que nosotros reclamamos en la Antártida, es también reclamado por otros países, razón por la cual, la presencia permanente de nuestras bases científicas y militares, es importantísimo”.

“Por otra parte, tener una emisora con programación que no sea propagandística pero que reivindique las características de la vinculación argentina con ese pedacito de nuestra Patria, me parece importantísimo; por eso creo que si bien todas las emisoras dependientes de LRA tienen que tener un mejor equipamiento y un mayor presupuesto para mejorar la calidad de los contenidos, LRA 36 tiene que ser una de las primeras a la hora de asignar partidas presupuestarias porque significa una presencia argentina y un eslabón más en la larga cadena de reivindicaciones que constituyen nuestros derechos irrenunciables sobre la Antártida”, indicó.

En la entrevista realizada por “La Rosa de Tokio”, Mirta Leonti, encargada de la programación de Radio Arcángel San Gabriel, dijo que vivir y trabajar en la Antártida “es una experiencia muy buena y enriquecedora, tratamos de hacer lo mejor posible, aunque a veces se hace difícil por el tiempo: temporales de nieve cortan las comunicaciones y quedamos un poco aislados y dependemos de Internet y algunos libros que tenemos en la base”.

Tras ello, aseguró que “la radio busca, más que nada, informar al extranjero y a todos los escuchas cómo es Argentina, difundir las tradiciones, la forma en cómo la gente vive” en nuestro país.

“Esto es algo maravilloso, el paisaje es indescriptible, nos dan ganas de que todo el mundo venga y conozca. Es un espectáculo hermoso la llegada de los animales cada año, no sé qué tiene la Antártida pero es maravillosa, es algo imposible de olvidar, tiene una magia especial”, expresó Leonti.

Actualmente, LRA 36 cuenta con un equipo estable de cuatro personas: Gastón Vera, Mirta Leonti, Martha Claleo y Noemí Pastrana. En cuanto a Base Esperanza, es la única en la que residen alrededor de ocho familias con catorce chicos en total. Cuenta también con un pequeño casino, un comedor, una proveeduría y varios depósitos de materiales.

La encargada de los contenidos que se emiten por LRA 36, destacó que la señal de la radio “se recepciona bastante bien y recibimos correos elestrónicos de todas partes del mundo. Tratamos de que se conozca la Argentina desde un punto de vista diferente, que se sepa cómo es, sus lugares, sus costumbres”.

Por su parte, Gastón Vera, el operador de la radio, destacó lo difícil que en ocasiones resulta salir al aire debido a la hostilidad climática: “hubo muchos días de temporal fuerte y el viento complica la transmisión”.

Además, explicó que, al margen de la programación que se emite durante tres horas por día a través de la señal de LRA 36, “tenemos una FM que emite para la base durante el día”.

Según describió, la radio es “un edificio similar al de las casas de familia que fue modificado para que funcione como emisora, está dividido en dos partes: el sector del transmisor de onda corta y la otra mitad es destinada para el estudio de grabación”.

A todos los que han tenido el privilegio de pisar suelo antártico les cuesta escoger las palabras a la hora de describir o definir el paisaje y la experiencia. El ser se vuelve insignificante ante semejante expresión de la naturaleza y debe aceptar las condiciones que ella le impone de una manera casi brutal. Sin embargo, el hielo de su conformación no impide la extensión de lazos humanos que -como en el caso de la radio- constituyen una verdadera necesidad para quienes se encuentran aislados.

La odisea de llegar con el mensaje más austral, es una vivencia única para el equipo de trabajadores de LRA 36 Radio Arcángel San Gabriel y casi un milagro para quienes la sintonizan. Por ellos, la presencia argentina en el continente blanco es una realidad que se hace oír en impensados rincones del mundo.

mtorres@prensamercosur.com.ar


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