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Soberanía Alimentaria
Fundación “para el desalojo argentino”
Juríes y el capanga de Los Mimbres S.A.
La lucha campesina reconoce una marcada tradición histórica, con fuertes influencias sobre las jóvenes generaciones. Se enfrentan a las aspiraciones de los sectores más concentrados.
Por Fernando Glenza | Desde Santiago del Estero, Argentina
13|08|2009
La Central Los Juríes del MOCASE, forma parte Frente Nacional Campesino (FNC), conformado durante el conflicto creado por las entidades patronales del agro contra el gobierno argentino, el año pasado. Apoyó la Resolución 125 (gubernamental) que intentó regular los derechos de exportación de cereales y oleaginosas, generadores de renta extraordinaria a favor de las grandes concentraciones rurales.
Los Juríes es una ciudad de poco más de 3 mil habitantes, ubicada en el sureste de Santiago del Estero, casi en la frontera con la provincia de Santa Fe. La historia comienza en 1982, cuando representantes del empresario Guillermo Jorge Masoni intentaron desalojar a 400 familias que ocupaban 120.000 hectáreas. Las empresas prometían relocalizar a los campesinos, ofreciéndoles muchas menos hectáreas, con superficies insuficientes para el autoabastecimiento. La organización de Los Juríes marcó el inicio del MOCASE, y lo que nació como una acción de resistencia al desalojo fue abarcando objetivos más amplios, sostenidos a través del tiempo, mediante la acción colectiva. No se trataba sólo de lograr la titularidad de la tierra, también se proponían transformar las relaciones sociales de producción. A partir de ese momento, se fueron constituyendo en organizaciones campesinas conformadas por pequeñas comisiones locales, basadas en relaciones persona a persona, acompañadas en algunos casos por la formación cooperativas. Las entidades se reunían según cercanías geográficas o por ser parte del mismo “paraje”. Estas comisiones eligieron representantes o delegados para constituir instancias a nivel zonal o departamental, denominadas “centrales”. Como resultado de ese proceso, hacia fines de 1989, las organizaciones se reunieron en Los Juríes, con la intención de coordinar acciones para conformar un movimiento de carácter provincial, que culminó con la constitución formal del MOCASE, el 4 de agosto de 1990, en la cercana ciudad de Quimilí. Desde sus comienzos asumió como estrategia central la lucha por la tierra y mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas. Se siente un aire de familia en el MOCASE, no es su interés detenerse en el contexto de la economía de mercado o de buscar estrategias que les permita hacer frente al fenómeno de globalización. Es una identidad construida alrededor de la tierra como parte del ciclo de la vida. La lucha del MOCASE en Los Juríes lleva más de 25 años, sus integrantes cuentan la historia de luchadores históricos como Zenón “Chuca” Ledesma, quien murió de Mal de Chagas en 2001 y dejó una fuerte impronta en los actuales referentes de esta central, que impresionan por su juventud. Estos jóvenes, que viven en lo profundo del campo, son permanentemente asediados y discriminados por el poder político y económico. Nomás contar que en estos tiempos de sequía, el municipio no les entrega agua potable para sus familias por ser simplemente integrantes del MOCASE, condenándolos a beber de pozos que se parecen a charcos. Además de confrontar contra el gobierno y los empresarios, tienen que hacerlo también contra la distancia. Todo queda lejos y no tienen medios para moverse, salvo “hacer dedo” o movilizarse con una desvencijada moto. Uno de los medios de comunicación más usados para reunirse es el envío de mensajes por una de las radios locales. En estas condiciones, llegar a una reunión demanda un día de ida, y otro para volver sus ranchos. En este escenario, llama poderosamente la atención los carteles de las calles, las plazas, las escuelas, la iglesia, y hasta el cartel de la policía con el “sponsor” de “Los Mimbres S.A.”, una de las empresas que, junto a otras, están relacionadas a Guillermo Jorge Masoni, dueño de más de 100.000 hectáreas en la zona, el mismo que intenta permanentemente desalojar a los campesinos. Los métodos utilizados por el empresario van desde las denuncias por usurpación de terrenos en los que los campesinos viven hace generaciones, hasta la fumigación con herbicidas y otros agrotóxicos, que matan animales y cultivos, y envenenan pozos de agua. Sus “guardias blancas” patrullan y amenazan, cortan los alambres, queman los cercos, y jamás la policía local se ocupa de las denuncias campesinas. La empresa Los Mimbres S.A., en un alarde de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), ahora instaló en el medio del campo una “Escuela de Artes y Oficios” que no enseña ningún arte ni oficio que tenga que ver con el campo, promoviendo la expulsión de los jóvenes hacia la ciudad. El omnipresente Guillermo Jorge Masoni también es presidente de la Fundación para el Desarrollo Argentino (FUNDESA), cuya misión es “Contribuir con el desarrollo humano integral de las personas y comunidades en vías de desarrollo de Santiago del Estero y del resto del país, apoyando y desplegando proyectos sociales que plasmen los valores de la fraternidad, la justicia y la solidaridad”. Según los integrantes del MOCASE, el verdadero nombre de la organización debería ser el de “Fundación para el Desalojo Argentino”. |
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