Movimientos Sociales
Una fiesta de diversos colores
“Somos todo lo que discriminas”
El sábado 19 de noviembre se realizó en capital federal la 14° marcha por el Orgullo Gay que reunió más de 10 mil personas para reclamar por igualdad en los derechos.
Por Dolores Marengo | Desde la Redacción de APM
21|11|2005
La convocatoria fue una marcha, pero debería haber sido a una fiesta. El pasado sábado se realizó la decimocuarta marcha del orgullo gay en nuestro país. El escenario de apertura fue la histórica Plaza de Mayo en Capital Federal, punto de reunión de reclamos y protestas sociales. Con un calor sofocante, la marcha finalizó con un recital al aire libre, a cinco cuadras de allí en Plaza Congreso.
Bajo el eslogan “Queremos los mismos derechos”, este año el reclamo de la comunidad homosexual tuvo dos ejes principales: la posibilidad de unión civil en todo el país y poder gozar del derecho de adopción, prohibido hasta el momento para las parejas gays. Además, se realizó un importante repudio contra la Universidad Católica y la Universidad Austral, ambas entidades de educación privada, por llevar a cabo una fuerte campaña pública y mediática en contra de estos reclamos. El presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), Cesar, habló en exclusiva para APM: “No tenemos los mismos derechos que el resto de la sociedad. No podemos unirnos civilmente, no podemos heredar, no podemos donar sangre. Hay toda una legislación que en el mejor de los casos nos ignora y en el peor, nos criminaliza, como los códigos de falta de la provincia que te llevan preso sí sos gay o travesti. Nuestro principal objetivo es cambiar las leyes” Cesar y su pareja fueron los primeros de 400 en nuestro país en unirse civilmente. Aunque reconoce que hoy Argentina va de punta en los reclamos de la comunidad homosexual en el continente, falta mucho por hacer. “Hay muchos gestos que ponen a Argentina como vanguardia en toda Latinoamérica: Buenos Aires garantiza la unión civil, la diversidad sexual, pero no vasta. Estamos trabajando para presentar un proyecto nacional para que la unión civil se realice en todo el país, y en la modificación de la ley Antidicriminatoria”. Después del sol del mediodía, mientras organizadores preparaban los enormes parlantes entre los pañuelos blancos pintados sobre las baldosas rojas que recuerdan la incansable lucha de la madres de desaparecidos en la última dictadura, la gente comenzaba a acercarse. Artesanos aprovecharon la ocasión para vender sus productos, curiosos se arrimaron para ver de que se trataba una manifestación el día sábado y un grupo de mujeres continuó juntando firmas para la Campaña Nacional por la despenalización del aborto que finaliza el viernes de la semana que viene. Por otro lado, circundados por un cordón policial, católicos extremistas se amotinaron en la vereda de la catedral de la ciudad de Buenos Aires, cuya fachada enfrenta a la plaza. Los disturbios no fueron los suficientes como para empañar la fiesta que se estaba gestando desde temprano. Sin embargo, después de algunos insultos provocadores dirigidos a la comunidad gay reunida allí, sirvieron para provocar un breve enfrentamiento que termino con bombas de estruendo y algunos gases lacrimógenos que aceleraron el comienzo de la marcha luego de la jornada en la plaza. María es miembro de la organización lésbica Fulanas y mediante un altavoz apaciguó las provocaciones de ambos lados. “Un grupo de católicos comenzó a tirar botellazos y la gente reaccionó. La principal culpa es de la Iglesia retrograda pero hay partidos políticos que vienen hacer banderas partidarias y a hacer actos de seudo heroísmo y se enfrentan con la Iglesia cuando ese no es el objetivo”, dijo María a APM. Una murga vestida de lila y amarilla llegó por Avenida de Mayo tocando con más fuerza que nunca los ritmos rioplatenses para dar fin a una jornada de sol y césped y comenzar la gran Marcha del Orgullo Gay. Una hora de música electrónica recorrió las cuadras que separan una plaza de otra y más de diez mil personas la siguieron secundadas por muchas organizaciones. Sergio Miranda es el director de la primera radio gay de la argentina Argradio y le contó a APM uno de los mayores objetivos de la marcha: “estamos en contra de aquellos que no hacen bien al pueblo. Todos los que estamos acá somos ciudadanos que pagamos nuestros impuestos, que tenemos que comer y hasta en muchos casos criar a nuestros hijos”. Además agregó la situación en la en que se encuentra los homosexuales cotidianamente “La comunidad gay no se encierra sino miremos aquí cuanta gente hay. Queremos que nadie más se esconda, que pueda salir a la calle de la mano con su pareja sin ser observados como bichos raros ni señalados”. Entre enormes banderas con los colores del arco iris que flameaban sobre la cabeza de varios manifestantes se encontraban familiares de homosexuales y travestís quienes declararon la necesidad de brindar el apoyo en la elección sexual y en los reclamos por los derechos. Una celebración por la diversidad. Así lo definieron como los que hace 14 años vienen levantando la bandera por la igualdad de los derechos sin diferencias de género y sin olvidar la larga lucha que comenzó el 28 de junio de 1969, Cuando en un bar gay de nueva York, allanado por la policía y con fuertes represiones, un grupo de homosexuales decidieron revelarse contra un sistema político y social impuesto. Un año después, en la misma ciudad, diez mil personas marcharon por la Quinta Avenida marcando el principio de una serie de marchas por el orgullo gay. Como desde hace 35 años, Argentina volvió a reunir 10 mil personas para alzarse contra un sistema de exclusión. dmarengo@perio.unlp.edu.ar |